¿Cómo se lavan los trenes?

By 8 fevereiro, 20174CARLOVERS

Todos sabemos que existen diferentes máquinas para lavar coches: puentes de lavado, túneles de lavado, boxes, pero ¿sabes cómo se lavan los trenes? En ISTOBAL, junto con nuestra filial francesa FDI+, llevamos a cabo instalaciones para el lavado de este tipo de vehículos. Os contamos cómo lo hacemos.

Las instalaciones para el lavado de trenes se hacen prácticamente a medida según la fisionomía de cada tipo de tren. El tipo de alimentación que haga funcionar al vehículo, su longitud y las características del frente de la locomotora (también llamada testero), son los tres factores básicos que afectarán al área de lavado.

Vamos por partes. ¿Por qué importa la alimentación del tren? Porque el mismo sistema de alimentación que tenga, lo tendremos que instalar en el área de lavado para mover el vehículo durante la limpieza. Y es que lo habitual es lavar estos vehículos al paso, es decir, el vehículo se mueve sobre una pista en la que hay instalados una serie de módulos de lavado. Es como un túnel de lavado de coches pero mucho más largo.

Los trenes pueden ser eléctricos o diésel. Los eléctricos se alimentan por una línea aérea de contacto (LAC), es decir, un cable eléctrico en la parte superior de la vía que da energía al vehículo mediante un pantógrafo, esa especie de antena que seguro que habréis visto alguna vez. A todo este conjunto se le llama catenaria. Por su parte, un tren diésel no requiere línea de contacto, por lo que tampoco la necesitaríamos en la instalación de lavado.

Pasamos a la longitud. La longitud de un tren es mucho mayor que la de, por ejemplo, un autobús o un tranvía. La longitud de un tren normal ronda los 250 metros, mientras que la de uno de alta velocidad, como el AVE, es de 130-150 metros. La cantidad de módulos de lavado que se instalen sobre la pista dependerá de la longitud del vehículo.

También hay que tener en cuenta los testeros de los trenes. Los de alta velocidad se caracterizan por la forma aerodinámica de su locomotora, algo que también nos afecta a la hora de preparar el área de lavado. La colocación y diseño de módulos de cepillos que alcancen todas las zonas del frontal de los trenes será determinante para conseguir una buena limpieza.

esquema_tren¿Y cómo se realiza el lavado al paso de estos vehículos? Por fases, igual que lavamos nuestro vehículo particular en un túnel de lavado. Primero se aplica agua, normalmente reciclada, con el fin de arrastrar al máximo las partículas sólidas adheridas a la carrocería. La segunda fase consiste en la aplicación del producto detergente, que se suele acompañar de un grupo de cepillos para frotar. Tras un espacio para dejar actuar al producto, el tren llega al módulo de cepillos, que pueden ser verticales y horizontales partidos para lavar los testeros. En esta fase el vehículo se detiene, algo que no ocurre en las primeras fases, para incidir bien sobre el frontal. Durante el resto del lavado, la velocidad que debe llevar el tren en la pista es de 3-5 km/h.

Otra cuestión que quizá no sabías es que un tren de largos trayectos puede estar sin lavarse durante dos semanas.  ¿Y se secan? Pues en los países más fríos sí, porque de lo contrario se congelaría el agua que queda depositada sobre ellos. Más cosas interesantes que nos afectan a la hora de diseñar áreas de lavado para estos vehículos: los trenes están muy elevados sobre la vía, por eso tenemos andenes en las estaciones, y esto también determinará el diseño de la instalación de lavado.

Como veis, hay muchos factores que intervienen en el diseño de equipos de lavado para trenes. Y es que para grandes vehículos, también hacen falta grandes soluciones de lavado que mantengan en perfecto estado nuestros medios de transporte público.

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