Más vale prevenir que curar y prelavar antes de lavar

By 28 septiembre, 20164Carlovers
pre-wash

Todos somos conscientes de la importancia de realizar uno a uno todos los pasos de un proceso para lograr los mejores resultados. Esta forma de trabajo que se puede aplicar a cualquier meta que queramos alcanzar, también es cierta cuando hablamos de conseguir un buen lavado de nuestro vehículo. El uso de un prelavado en las máquinas de lavado es una acción necesaria recomendada por nuestros técnicos expertos, no sólo en caso de suciedad extrema, sino también de forma habitual para eliminar todo tipo de aceites, polvo y restos orgánicos que día a día se depositan sobre los vehículos.

Un buen prelavado actúa principalmente sobre tres elementos. Uno de ellos es la llanta, esa parte del vehículo en la que tanto nos fijamos para comprobar la eficacia del lavado. La suciedad que se deposita sobre las llantas proviene del polvo de los frenos, los aceites y el alquitrán del asfalto. Esta capa, que acaba cubriendo la llanta, reduce poco a poco el brillo de su superficie, y si no se retira adecuadamente mediante un prelavado, acabará oxidando y dañando la llanta de forma irreversible.

Otro de los elementos que requieren de un prelavado es el frontal, que recoge irremediablemente los insectos y demás materia orgánica que se precipita sobre el vehículo durante la circulación. Sobre todo durante los meses más cálidos, los restos de insectos y las deposiciones de pájaros son los enemigos de carrocerías y cristales. El calor provoca que esta suciedad se reseque con facilidad y quede fuertemente incrustada. Un buen prelavado ayudará a eliminarla y evitará que después del lavado queden pequeños restos y marcas indeseadas.

Por último, uno de los grandes olvidados, el traffic film, es otro de los agentes engrasantes que hacen necesaria la fase de prelavado. Así se denomina a esa capa grasa que se deposita sobre la superficie de todos los vehículos por el simple hecho de circular por ciudad o carretera. Se compone de contaminantes emitidos por los tubos de escape y de partículas del propio asfalto.

Los prelavados están formulados de forma específica para eliminar la suciedad de las llantas, los restos orgánicos y el traffic film. Su composición tiene un poder altamente desengrasante con gran efectividad para reblandecer restos de insectos y deposiciones.

Realizar un buen prelavado como primera fase, nos permite actuar químicamente sobre la suciedad más complicada. De esta forma, mejoramos y potenciamos la limpieza que se obtendrá con la acción mecánica que realizaremos durante la posterior fase de lavado, ya sea mediante el frotado de los cepillos o con el agua lanzada a alta presión. Considerar el prelavado no como paso previo, sino como el primer paso que debemos dar a la hora de la lavar nuestro vehículo es la clave para conseguir el mejor resultado.

Y tú, ¿eres de los que cumplen todos los pasos para prevenir antes que curar?

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